¿Es lo mismo en edad escolar que en edad adulta?
La semana pasada realizamos un directo en Instragram con Cintia hablando sobre ello. Dos profesionales que también tienen un interés personal en el tema de la alta capacidad intelectual y que hemos experimentado las dudas y la falta de claridad en algunos casos. Así que aquí haré un pequeño resumen pero también sacaré algunas reflexiones que han venido después de realizar esa agradable charla.
Hay algo que es bastante evidente y que también sucede en otros campos. ¿Y después del informe, qué?
- No es lo mismo evaluar la alta capacidad intelectual en la edad adulta que en la escolar. Los objetivos para realizar esa evaluación pueden ser muy distintos, teniendo en cuenta también el contexto individual.
La mochila vital del adulto es mayor, y las necesidades de encontrar respuesta acostumbran a ir de la mano de la búsqueda de respuestas o de algunos problemas que deben ser evaluados también de una forma integral.
- Un informe psicológico o psicopedagógico debe ser adaptado a la edad y la demanda de la persona que acude a consulta y por lo tanto las pruebas que se realizan también.
Las pruebas de capacidad cognitiva serán las mismas (WISC niños, WAIS adultos y otros), pero el adulto tal vez no necesite otras pruebas que se aplican para la escuela, como las de competencias o de futuro profesional. Y en cambio si necesite otras corte más psicológico.
- No es lo mismo realizar un enfoque educativo para la escuela que un enfoque más psicológico. No se deberían realizar informes y evaluaciones en los que no se distingue la edad de la persona que tienes delante.
Me he encontrado personas adultas, que reciben un informe que parece que vaya dirigido a una persona en edad escolar y las explicaciones y las pautas que se dan, no son adaptadas.
- Usar criterios clasificatorios en la edad adulta que provienen de teorías educativas no tiene mucho sentido.
Es lo que predomina y por ello hace falta salir de ahí. ¿De qué le sirve a un adulto que le digan «tienes un perfil de talento complejo»? A menudo me encuentro que eso es añadir ruido y más confusión a la persona que recibe esa identificación. Por ello, hablar desde otros enfoques como los de la neurociencia y la psicología clínica se hace necesario.
Y es que los adultos que se encuentran en esta andadura, no necesitan únicamente el comprobante objetivo de de un informe. Después se quedan con muchas respuestas pendientes de resolver y no siempre se van de la consulta del profesional que les ha evaluado con el mínimo de información necesaria para saber por dónde continuar.
Por suerte, hay muchas opciones hoy en día, tanto gratuitas como de pago; como entrar en una asociación donde poder hablar del tema, leer libros e información que se pueda encontrar por internet, grupos abiertos o iniciar un proceso psicoterapéutico con alguien especializado si necesitas algo más profundo y acompañado.
Y si algo he aprendido, es que se necesitan muchas respuestas al principio, es lo esperado, pero no siempre se encuentran de forma clara. Se trata de un largo proceso en el que consta de diversas fases según cada persona, tanto de autoconocimiento propio como de conocimiento sobre el tema. Lo importante es asimilar para conocerse aún mejor y enriquecer tu vida y los de tu alrededor.
Si quieres saber más puedes bucear por el blog o también ver estas dos entradas:


Genial! Sigue así