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En muchas ocasiones, por no decir la mayoría, realizar cambios no nos es tan fácil como coger y cambiar algo que nos incomoda, que entra en colisión con el contexto en el que vivimos. A veces es el propio escenario el que nos genera un problema y salir de ahí también cuesta.

No siempre podemos cambiar todo lo rápido que quisiéramos y no siempre estamos dispuestos a hacerlo, se trata de un proceso en el que hay en juego gran canitdad variables internas y externas.

El malestar que debemos soportar debe ser lo suficientemente duro como para poder hacer el planteamiento, además, debemos estar abiertos a ello y no sentir que la situación en la que vivimos nos es suficientemente cómoda como para que compense quedarse tal y como estamos. Se trata de un dilema que depende del momento y la situación en la que te encuentras junto con tu historia de aprendizaje y creencias.

Las 6 fases del cambio

Los autores Prochaska y DiClemente (1982) realizaron una descripción de las etapas por las que pasa una persona cuando tiene un problema y quiere cambiar.

  1. Precontemplación: surge la duda y la percepción de querer realizar ese cambio, el problema está ahí y el planteamiento de resolverlo es una opción.
  2. Contemplación: las razones para cambiar han cogido suficiente fuerza para inclinar la balanza hacia ese cambio de conducta y también se ven cuales son los riesgos de no cambiar.
  3. Determinación: se valoran cuales son las mejores acciones para realizar y conseguir ese cambio.
  4. Acción: se empiezan a dar los pasos oportunos para cambiar entrando en la fase de movimiento y acción.
  5. Mantenimiento: si es un problema en el que se puede recaer de forma recurrente, mantener las estrategias que funcionan de forma preventiva y que ayudan a seguir alineado a las acciones que generan ese bienestar.
  6. Recaída: volver a la fase de contemplación del problema sabiendo que los cambios cuestan, volver a tener el foco hacia la determinación y la acción que nos seguirán conduciendo a la resolución de nuestro problema.

¿Tienes ese problema identificado? ¿Sabes en qué fase te encuentras?

No es un proceso lineal, es más bien circular.

Se debe ver como algo que puede aplicar de forma general a los problemas y retos que tenemos pero no va a ser clavado para todo el mundo, es una teoría y la realidad la supera con creces.

Nos puede servir para ver en qué momento nos encontramos y si es el más idóneo para realizar ese cambio que deseamos y si no, para tomar esa conciencia y llegar allí.

En el proceso de psicoterapia es muy útil y si nos encontramos en la fase de contemplación, es probable que haya esa ambivalencia en la que se ve el problema pero no se ve la salida. Ahí nos podemos pasar mucho tiempo y es por ello que pasar a la fase de determinación es importante para avanzar y sentir ese alivio que nos genera la toma de decisiones y pasar a la acción.

El proceso de cambio es un camino a recorrer que puede llevar años, todo lo que puedas sentir y encontrarte forma parte del proceso, lo importante es reconocerlo sin juicio y pasar a la acción. También si al leer esto te has dado cuenta que puedes encontrarte atrapado en alguna de estas fases y no sabes como avanzar.

Vuelve a este artículo dentro de un tiempo y tal vez descubras que ya no estás en el mismo lugar.

Cambiar cuesta, pero quedarse duele: ¿en qué fase estás tú?

Si después de leer esto crees que necesitas ayuda de un profesional, yo te acompaño en este camino.

Photo by David Bartus on Pexels.com

Fuentes usadas:
 Prochaska, J. O. y DiClemente, C. C. (1982). Transtheoretical therapy: Toward a more integrative model of change. Psychotherapy: Theory, Research & Practice, 19(3), 276-288. http://dx.doi.org/10.1037/h0088437 

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